¿A que podemos llamar Conciencia Emprendedora?

Poseer Conciencia Emprendedora representa saber con vastedad y profundidad lo que significa el hecho de Emprender. Este concepto se resume apropiadamente en la siguiente información: “emprender es una Forma de Vida”.

El Emprendimiento no es solo un oficio, ni el hecho de instituir y cuidar un Negocio, es una forma de ver el globo y entender la Vida. El florecimiento de la Conciencia Emprendedora no tiene nada que inspeccionar con las habilidades y competencias que tenga una persona para Emprender, ni con el deseo, la soltura y el interés que se imprima en la tarea, la Conciencia Emprendedora orienta y condiciona al sujeto en todos los ejercicios de su vida.

No es la falta de diplomacia o conocimiento lo que provoca que muchos emprendimientos fracasen, ello sucede porque el Emprendedor asume que realiza una ocupación y no entiende que esto se trata de una forma de vivir. El Emprendimiento abarca todas las áreas de la vida de una persona, no solo su corpulencia profesional.

No es una labor que se ejerce en marcos de intervalo limitados. No tiene el inicio y final que puede mostrar otro gremial en su trabajo. Toda la biografía familiar, relación de pareja, formación de los hijos, construcción de confianzas, edad temprana, cordura y senilidad se incluyen o gravitan más o menos del hecho de Emprender.

Aquí te traemos un conjunto de decálogos que te ayudaran a entender y a tener una conciencia emprendedora:

 

Decálogo 1: ¡emprendedor se es toda la vida! La labor del Emprendedor no se limita a la historia del Negocio que ha habituado, porque es un hecho que en su vida habrá intentado sugerir muchos más negocios que aquellos que fueron exitosos. Clasificar al Emprendedor a la aparición del Negocio o plan que ha generado es igual que recapitular la fortaleza de un arquitecto en un edificio que lleva su firma.

Decálogo 2: La profesión del Emprendedor no se resume a alcanzar éxito en lo que hace, porque éste es finalmente el producto de una larga madurez de fracasos. Los éxitos son datos pequeños en una línea larga y continua de golpes, derrotas y pérdidas.

Decálogo 3: El Emprendedor tiene una Responsabilidad en lo que hace y con lo que hace que ninguna ocupación posee: la de constituir elemento importante de la dinámica económica que sostiene las Sociedades. Sin Emprendimientos los pueblos carecen de soportes lucrativos para sobrevivir, interactuar y agigantar. Todas las grandes Organizaciones Empresariales y las Instituciones tienen sus creaciones en un Emprendimiento, y se mantienen actuales gracia a esfuerzos creativos e innovaciones que forman parte del espíritu emprendedor.

Decálogo 4: El florecimiento de los pueblos, las naciones y la propia cultura depende de los Emprendimientos que se hagan. El invento de la neumática tomó forma en una mente Emprendedora, igual que el trayecto del hombre a la Luna. La delimitación más justa de lo que significa Emprender dice que es una “capacidad y talante de percibir, originar y actuar”. Percibir aquello que no es evidente para todos, crearlo y proceder para que sea una verdad sostenible. Todo esto no solo es cardinal para el incremento global del hombre, además es algo que no puede hacerlo cualquiera.

Decálogo 5: ¡el Emprendedor es un Líder!, porque de hecho no puede ser otra cosa quien toma la iniciativa, organiza y dirige a otros para la tierra de aquello que alberga en su imaginación. No necesariamente es un Líder porque los demás así lo reconozcan, o porque imprima determinado estilo de conducción, es Líder porque comanda un juicio. Y está adecuadamente entendido que el liderazgo protesta responsabilidad y criterio como pocas cosas.

Decálogo 6: El Emprendedor debe memorizar profundamente la naturaleza y norma de los Problemas. Ellos son compañeros infaltables de delirio. Resolverlos y superarlos es lo único que garantiza alcanzar los objetivos. El Emprendimiento es una encogida que conduce de un punto a otro, sin embargo el éxito del recorrido no radica en aprender la ruta, más bien en identificar y exceder los obstáculos, transitar el acceso exige saber, no obstante superar barreras constantes demanda carácter. Pocos hombres tienen efectividad de convivir con los Problemas, y el Emprendedor debe ser uno de ellos. Por esto es necesitado que conozca su dinámica, así puede tratar cualquier Problema con ventaja.

Decálogo 7: Al margen de los Problemas, o posiblemente como impacto de ellos y del imperativo de liderar, el Emprendimiento es uno de los puestos más despoblados que existe. Apoyo hay, seguramente, sin embargo es uno que proviene “desde abajo”, uno que “soporta”, no uno que “sostiene”. El contratiempo final lo asume el Emprendedor, ésa es la naturalidad del juego. Y esto provoca una Soledad que lacera el corazón. Ésa Soledad no solo se reviste de lo que le es cierto, aún se nutre de incomprensión y desventura por parte de los demás. Si el Emprendedor triunfa, ganan todos, y si pierde, solo lo hace él.

Decálogo 8: El Emprendedor se enfrenta, como efecto de su empleo y el deseo de seguir sueños, a la repugnancia de todos los enemigos del espíritu libre. Porque el Emprendimiento es una manifestación de Libertad, de singular, y esto no todos lo comparten. Las Sociedades están infestadas de criterios de fuerza, semejanza y equidad que condicionan los ejercicios de gobierno colectivo, y para ellos el ánimo libre es, en el mejor de los eventos, sospechoso.

Pocos asumen (porque de entender, seguramente entienden), que la Libertad del espectros Emprendedor es ciertamente la fórmula que garantiza la fabricación de Sociedades más seguras y con máximo justicia, porque son los Emprendimientos quienes producen el incremento de las reducciones y finalmente “amplían la tienda” que resguarda a sus pueblos, o son granos los “enemigos” del Emprendedor, suman precisamente el número de aquellos que le temen a la Libertad

Decálogo 9: El Emprendimiento no es solamente un Oficio, nada más lejos de la verdad. No es una garantía para la liberación financiera o pasaje a la riqueza. Algunos de los emprendedores más grandes de la carrera terminaron su vida en la pobreza, pero cambiaron el planeta. El Emprendimiento no es una norma que se aprende en 15 pasos o 7 semanas, como acertadamente lo atestiguaría el gran Nicola Tesla, tampoco es conocimiento profano, demanda mucha causa y conocimiento.

Decálogo 10: Nada tiene que ver el Emprendedor con autos de lujo o relojes valiosos, mucho menos con ésas fotografías radiantes que lo rodean de lindas mujeres y memorables paisajes. El Emprendedor es el arquitecto del cambio virtuoso, y el habitante que se coloca botas y mono para hacer la obra. Sin Emprendedores seguiría la humanidad deambulando en las minas, y esto es poco de tal dimensión y trascendencia que no puede caricaturizarse entre bienes aparatosos o fotografías sugestivas.

Es cierto que el dinero y la riqueza (que es un concepto total) son grata consecuencia del espíritu ambicioso que trabaja muy aceptablemente y muy duro, sin embargo ése no es el Objetivo de la Conciencia Emprendedora, es un terminado de su entorchado.

Concejo: Si algún inestable tiene el genuino Emprendedor, si algún Objetivo Mayor lo ánima, ése tiene que ser con seguridad La Grandeza, la pobreza de Trascender éstos pequeños emplazamientos de período que la Vida otorga, ése anhelo de alejarse de los que mucho toman y poco dan, los que menos invierten y más quieren, los que valoran una seguridad construida por otros que lo han arriesgado todo.

No existe ocupación que pueda abrazar lo inscrito en la Conciencia Emprendedora, porque ésta se desarrolla al ritmo del genuino trabajo de los Emprendedores, y se adapta a los periodos que les toca vivir. El portafolio “emprender es una manera de Vida. Desarrollo de la Conciencia Emprendedora” es únicamente un decoroso aporte, un apetito de contribuir, una voluntad de actuar poco al respecto… un Emprendimiento, al fin y al cabo.